Conviene aprovechar los estándares que la imprenta compra al por mayor.
Una de las dudas más habituales de los escritores independientes tiene que ver con la elección del papel del interior de su libro.
Sí, es verdad que las opciones son casi infinitas (papeles perfumados, de colores, con texturas imposibles). Pero también, tristemente, que las imprentas no tienen un almacén infinito.
El papel es como todo: cuanto más compras, más barato sale. Así que si quieres calidades raras, el libro se va a encarecer bastante. Conviene aprovechar los estándares que la imprenta compra al por mayor.
Los papeles más utilizados son tres:
Offset (el blanco de toda la vida que tienes en tu impresora). Este nunca desentona, vale para cualquier tipo de libro. Es el más barato.
Ahuesado o marfil (de color amarillento, rugoso al tacto). Para ediciones más lujosas y exclusivas, transmite cierta elegancia. Se usa sobre todo en novela y poesía. Raramente en libros de divulgación. Suele ser un poco más caro que el anterior.
Estucado (o satinado o cuché). Este es el que encuentras, por ejemplo, en un catálogo de pintura, una revista, un cómic. En definitiva, se usa cuando se imprime en color, ya que el barniz ayuda a que la impresión se ejecute con la mejor calidad. Por contra es algo incómodo para leer debido a su brillo, por eso, nunca se debe usar en un libro de poesía o en una novela. Suele ser el más caro.
Los gramajes son otro cantar.
El estándar en offset blanco o ahuesado es 80/90 gramos. Si el libro es muy grueso (por ejemplo, un libro de 600 páginas) conviene utilizar el de 80 gramos para evitar que el libro se convierta en un “monstruo”.
En estucado, para garantizar cierta opacidad se suele usar 115 gramos, aunque todo depende mucho del tipo de libro y de su tamaño. Por ejemplo, en álbum infantil nosotros usamos 150/200 gramos por defecto. Para libros en A5 ampliado o en A4, solemos usar estucado de 135 o 150 gramos, ya que la sensación de grosor del papel se pierde en libros con un tamaño mayor.
Fuente: Uno Editorial
Lima, Perú
22 de octubre de 2019
Edición 31